19.9.07

De inseguridades y cambios

"No me siento muy bien"
"¿Por qué? ¿Porque faltan dos días para el baile, o porque no has invitado a Remus, o porque aún no llega el vestido?"
"Awww... no me siento bien"
Lily y Cris estaban sentadas a orillas del lago. Sería más cómodo estar en las habitaciones, pero eran de casas distintas, así que eso no era una posibilidad.
Quedaban sólo un par de días para el baile de Halloween, y Lily aún no se atrevía a pedirle a Remus Lupin que fuera su pareja. Ahora simplemente sería maleducado decirselo, se vería apresurado y fuertemente como la 'última opción'.
"Estoy perdida". "completa y definitivamente perdida"- Se lamentaba Lily, mientras lanzaba piedritas hacia el lago.
"Me gustaría ser de ayuda, pero en verdad no hay mucho que podamos hacer. Aunque preguntarle a Remus que sea tu pareja del baile no sería una mala idea".
"Deja de insistir con eso. Ya es muy tarde. Sería una falta de respeto y él me agrada, así que no lo haré".
"¿Por qué no vamos al castillo a ver si llegó la lechuza?"
"No pierdo nada con revisar"- dijo una desanimada Lily, dejando el otoñal paisaje y caminando hacia el interior del castillo.

******

"Hay gente con mala suerte, muy mala suerte, y después estoy yo..."
Lily arrastraba los pies por los pasillos pensando en que momento pasó debajo de diez escaleras, y rompió mil espejos. Pareciera que los eventos le pidieran por favor que no asistiera al baile, y definitivamente lo estaban consiguiendo. El vestido no estaría a tiempo y cada vez parecía peor la idea de invitar a Remus. Quizá supervisar un año más no sería muy dañino.
La pelirroja le pidió a Cristina posponer la sesión de estudio hasta el fin de semana. Tomando en cuenta que eran amigas, no importaba mucho en que momento estudiaran. Cris ya había avanzado mucho en su técnica de encantamientos, y Flitwick estaba muy satisfecho.
Así, durante la tarde, después de una sesión de autocompasión acompañado de la tarea de runas antiguas, Lily tomó sus cosas y las fue a dejar a su pieza para salir a patrullar con Remus. Cuando iba subiendo, vio a James entrando a la sala común con una linda morena.
"Parece que hoy es jueves exótico"- pensó la chica. Pero un nudo en su pecho no pasó desapercibido al penar en esto. Tal vez tenía muchas esperanzas puestas en un chico que, a final de cuentas, no conocía casi en lo absoluto. Una corazanada no valía tanto. No puede valer tanto.
El chico de anteojos guió a la morena hasta un sillón de la esquina de la sala común con su típica actitud de winner, sólo esperando 5 segundos para hacer lo que de verdad quería: besarla en el rincón de la sala común.
"Las corazonadas apestan"- concluyó Lily, y terminó de recorrer las escaleras. Ya dentro de su habitación, la pelirroja dejó sus cosas en el baúl y caminó hacia la puerta. Al costado de ella había un espejo de cuerpo entero en el que las compañeras de cuarto se miraban antes de salir a clases o antes de una cita. Ella no tenía ese hábito. No era muy pretenisiosa y por lo demás era bastante funcional en lo que a aspecto se refiere. Parada frente a su imagen reconoció en su reflejo a una chica que se veía triste y cansada. Su pelo caía de la cola de caballo que se hizo en la mañana, tenía ojeras que se notaban mucho en esa tez blanca; Su uniforme estaba un poco raído, aunque perfectamente puesto en su lugar.
¿Esa es Lily Evans? Esa era la mayoría de los días. Es decir, siempre usaba el uniforme correctamente- no como algunas chicas que usaban hechizos para encoger las faldas y ajustar sus blusas. La prefecta ya había quitado algunos puntos por eso. No le tomaba más de 5 minutos para arreglarse estando ya vestida. Y para qué hablar del sueño: Si quieres excelentes notas en tus ramos, es una regla transnochar de vez en cuando.
"Qué importa. Sin vestido no puedo demostrar..."
¿Y qué quería demostrar? ¿A quién? En este momento todo era un poco confuso ¿De verdad quería exponerse así para mostrar que no es lo que parece ser?
Definitivamente la crisis de identidad había caído en un mal momento. Miró su reloj y vió que estaba atrasada para patrulla, así que tomó sus problemas, los amarró, se los echó al hombro y partió a encontrarse con Remus...

6 comentarios:

mauricio dijo...

también siento que la buena suerte me persigue y que yo corro más rápido

Claudio Lautaro dijo...

Bellas historias eh??...te estare leyendo sin duda...te espero... Claudio...

Anónimo dijo...

aw!! un blog para alimentar mi adicción a Harry Potter!! seh!! prometo seguir leyendo!! =D

Anónimo dijo...

Hola.... vieras que hace un montón de tiempo empece a leer esta historia tuya, y asi muy de vez en cuando me meto de nuevo para ver si seguiste... y resulta que NO! yo entiendo q estas ocupada, creeme q lo sé (estudiante de 2do año de medicina)pero... por favor!!! continúa! te estaba quedando re-bien! Suerte en la U! saludos!

Fabita dijo...

Confía que cada vez que publiquen un comentario lo leeré enseguida.
Estoy avanzando, pero no en el blog.
Publicaré esta semana o la próxima :)

Anónimo dijo...

Ojalá siguieras escribiendo. No sé quien seas, pero no dejes de hacerlo.